FELICIANO CARVALLO - artista popular



Nació en Naiguatá (Departamento Vargas) el 11 de Noviembre de 1920.
Pintor ingenuo. Autodidacta. En 1945 conoció a Armando Reverón, de quien recibió los primeros consejos sobre preparación de telas y utilización del color.
El descubrimiento de Feliciano Carvallo en 1947 señala el comienzo del auge de la pintura ingenua en Venezuela. Una exposición individual en el Taller Libre de Arte de Caracas, lo dio a conocer en 1949. En 1955 el crítico de Arte Gastón Diehl le organiza una exposición en el Instituto Cultural Venezolano Francés. A partir de 1966 las obras de Carvallo han participado en varias confrontaciones 
internacionales, como en la Galería Villand & Galanis, de París y en la exposición “Ingenuos Actuales de América” efectuada en el Museo de Arte Moderno de Madrid en 1967.


  Sus visiones ingenuas y sencillas de fiesta de pueblos, episodios del folklore, pintados con un colorido refinado y armonías contrastadas, sin basarse nunca en la observación de la realidad, Carvallo añade su poder de invocación de mitos y fábulas de encanto poético que reflejan un mundo afro-americano que le viene a su memoria por vía ancestral. La técnica de Carvallo es de una rara minuciosidad en la representación de escenas con imágenes nítidas de efectos decorativos. Sus cuadros se fundan en la narración de una anécdota. Carvallo ha contribuido con su obra a enriquecer el panorama de la pintura popular que sigue teniendo en él a uno de los artistas Venezolanos más representativos.
Recompensas: 1965: Mención Honorífica, Salón Oficial y premio Antonio Edmundo Monsanto, Salón Arturo Michelena Valencia(Edo. Carabobo); 1966: Premio Nacional de Pintura y Premio Armando Reverón, Salón Oficial.






 




"Feliciano Carvallo La Máxima Expresión del Arte Ingenuo en Venezuela"

Textos: Janeissy Poyer


Decir algo sobre la obra de Feliciano Carvallo, de quien casi todo se ha dicho y sobre quien tantos críticos y estudiosos del arte han escrito resulta un tanto pretencioso.
Considerado por muchos no sólo el más famoso de nuestros artistas populares vivientes, sino uno de los grandes maestros del arte contemporáneo de nuestro país. No es esta una apreciación excesiva. Carvallo fue el primero de los pintores populares venezolanos que dio a conocer públicamente su obra en Caracas en una institución acreditada como lo fue el Taller de Arte, en el año 1949.
Es admirable la labor de este artista enamorado de lo cotidiano, de su entorno y de la belleza de las pequeñas cosas que no siempre se aprecian en toda su intensidad, a pesar de que le aportan a la vida diaria su esencia vital en color, en sus selvas, sus animales, las plazas, y los pobladores, donde nos revela un mundo mágico.
Con su manera tan propia y segura de pintar sus selvas el maestro Carvallo creó una escuela que terminó siendo una tendencia o un estilo en el arte popular de Venezuela.
Recientemente el maestro accedió a concedernos una entrevista, en la que nos obsequio con su memoria prodigiosa y amable carácter algunas anécdotas y aspectos de su vida y su obra. Nació en Naiquatá, estado Vargas, el 11 de noviembre de 1920.
Su infancia transcurrió en los pueblos del Litoral Central en actividades del campo y su creatividad se empezó a desarrollar desde niño cuando el mismo diseñaba sus juguetes.
-¿Cómo fueron sus inicios en el arte?
-Recuerdo que yo pintaba las paredes y puertas de mi casa muy diferentes a las demás, con variedades de colores y figuras decorativas eso llamaba mucho la atención de las personas, luego los vecinos me hacían encargos para pintar sus casas en las fiestas decembrinas.
En ese tiempo empezó a interesarse por el color y poco a poco la pintura lo fue seduciendo dejando florecer todo ese encanto poético y puro que reflejaba su alma.
-¿Qué recuerdos atesora sobre la amistad del maestro Armando Reverón?
-Más que un maestro fue un gran amigo para mí, me apoyaba y me estimulaba, razón por la que me recomendó que no abandonara mi estilo, mi modo de pintar, me enseñaba como podía preparar el color y teníamos largas charlas de lo que el había aprendido en sus viajes.
Ambos coincidieron en la primera mitad del siglo XX en jornadas en las que Carvallo ayudaba a Reverón a construir su Castillete y algunos sábados completaba su tela, en silencio, cerca de los rituales del maestro de Macuto. La diferencia entre estos dos artistas no fue obstáculo para que Reverón tuviese una sensible comprensión de la calidad expresiva de Carvallo arraigado temáticamente a su entorno físico y a sus vivencias particulares.
Su otro gran amigo además de Reverón ha sido el también reconocido maestro Alirio Orama, quien ha sido su gran apoyo a lo largo de su trayectoria artística. Precisamente fue Alirio Orama junto a Maria Luisa Gómez Mena quienes impulsaron el reconocimiento general del arte de Carvallo.
-¿Su fuente de inspiración siempre fue la naturaleza?
-Me emocionaba contemplar la cosecha de mangos, por sus brillantes colores, el amarillo y el rojo encendido. Desde entonces siempre he tenido la vegetación, el campo y los animales muy presentes como una fuente de inspiración para mis pinturas.
Igual pasaba con las peleas de gallos, los tambores y otros elementos populares que se convirtieron en fuerzas creativas de su obra, asimismo las tradiciones de su pueblo como las fiestas populares relacionadas con el ritual católico de las procesiones.
-En 1966 hubo un acontecimiento que marcó para siempre su vida como artista plástico, el Premio Nacional de Pintura. ¿Qué puede decirnos de ese momento tan importante?
-Claro que lo recuerdo, jamás he olvidado ese momento como otros especiales en mi transitar por esta vida, por el que siento agradecimiento, fue un año de grandes satisfacciones. Participé con una obra titulada "Verano Templado" con la que obtuve el Premio Nacional; luego me enteré de que el maestro Cruz Díez y yo estuvimos postulados en la misma mención.
Esa inesperada concesión del Premio Nacional a Carvallo, insólita en aquélla época, implicaba de algún modo, un reconocimiento nacional a los méritos del arte popular venezolano, que comenzaba a obtener, en esos años, una buena acogida pública, reforzada de pronto por la sorprendente revelación del genio pictórico de Bárbaro Rivas. Mucho más si se considera que lo más avanzado del arte experimental de vanguardia, representado por la obra cinética de Carlos Cruz Diez, durante varias horas de discusión polarizada le estuvo disputando el premio a la de Feliciano.
Ese mismo año ganaría en Estados Unidos el segundo premio en el concurso Goodyear Internacional Art Gallery of Akron, Ohio.
Ya lo dijo Eleanor Roosevelt: "El futuro pertenece a quienes creen en la belleza de sus sueños".
Quiso enviar un consejo a los nuevos artistas:
-El mensaje que les puedo dar a las nuevas generaciones es que sean constantes en su trabajo y que busquen con afán un estilo propio, jamás copien, los verdaderos artistas son siempre diferentes.



BREVE CRONOLOGIA Y RECONOCIMIENTOS
En lo que se refiere a los reconocimientos y distinciones que le fueron concedidos, el maestro Carvallo ha recibido innumerables premios entre los más importantes del país.
Su primera exposición individual es organizada en su casa de Naiquatá en el año 1948.
1954, expone sus obras en Nueva York Estados Unidos.
1957, IV Bienal del Museo de Arte Moderno de Sao Paulo, Brasil
1958, Galería Visual, La Habana Cuba.
1966 Galería Villand et Galanis, Paris.
1967 Expone con el maestro Barbaro Rivas (Museo de Arte Moderno, Madrid)
1967 Exposición de Oleos y Máscaras, Galería de Arte Moderno, Caracas
1975 Pintores Venezolanos, Casa de las Américas, La Habana, Cuba
1980 Venezuela Art Today, Boston 300 Years, Boston, USA
1986 Muestra de Serigrafías Venezolanas, Galería de Armas, Miami, USA
1990 Feliciano Carvallo de Naiquatá, Museo de Petare, Caracas
Representado en:
Embajada de Venezuela en Brasilia, Brasil.
Residencia Presidencial La Casona, Caracas
Museo Primitivo de Washington.
Museo de Arte Moderno York.
Colecciones Privadas.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Buen resumen del artista, invita a conocerlo, apreciar y sentirnos orgullosos del talento venezolano.