JOSÉ FANEITE - ARTISTA POPULAR




El 03 de noviembre de 1944, nace en Gañango, Puerto Cabello, un artista cuya única misión en el mundo ha sido consagrar al “Señor” a través de su obra y mantenerse lejos de toda acción que lo separe de la mano de Dios. Artista popular y evangélico, estos aspectos son quizás los dos que mejor sirvan para describir su vida.
José Faneite, autor de una extensa obra enmarcada dentro del arte Naif o arte popular, ha dedicado su vida a expresar, por medio de sus obras, su pasión por el folklore musical, las imágenes del culto religioso, las costumbres y festividades que acompañan la historia de nuestra cultura popular, así como la arquitectura y el paisaje de nuestras tierras costeras.

A sus 61 años de edad, todavía conserva una vitalidad y grandeza que, no solo transmite al hablar, sino que se ve manifestada en sus pinturas y esculturas llenas de colorido, con figuras y formas que, de manera muy dinámica, le dan un toque de energía y libertad a sus composiciones.
“Soy un constante pintor, soy un constante poeta, soy un constante individuo que trabaja con un resumen cultural y, aparte de eso, me dedico a una profesión de fe que se llama ser cristiano evangélico”, asevera Faneite, resumiendo un poco lo que ha sido su vida acompañada por la pobreza pero aún así colmada de una gran vocación y entusiasmo por resaltar su obra, marcada por su gran fe católica, la cual defiende orgulloso con cada palabra que sale de su boca.
La primera exposición del artista se llevó a cabo en el Colegio de Médicos de Puerto Cabello en 1965 y desde ese momento su obra ha sido mostrada en salones y bienales de arte popular tales como el Salón Arturo Michelena, salones de pintura, de artes pláticas y visuales, museos y exposiciones, dando pie a reconocimientos como el otorgado en dos ocasiones en el Salón Michelena, el Premio Bárbaro Rivas en 1974 y 1986, respectivamente. Ha sido galardonado, a su vez, con el Premio Tito Salas en el IV Salón Anual de artes Plásticas en Puerto Cabello y fue homenajeado en la V Exposición de Pintores del Mar Funca – Caribe, en su tierra natal, Puerto Cabello.
Pero la exposición más exhaustiva y completa que se ha presentado del pintor Faneite se encuentra en estos momentos en la Galería Universitaria Braulio Salazar. Una presentación de la cual los valencianos debemos sentirnos orgullosos ya que nuestro suelo sirve de sede para la exhibición del trabajo de Faneite, quien con constancia y perseverancia logró cumplir su sueño gracias a sus dos entrañables amigos, los esposos Mary y Pedro Calamari, dos personas cuyos aportes fueron realmente incalculables para la realización de esta retrospectiva, según asevera el mismo Faneite.

“Yo transmito mucho y transmito la presencia del Señor” 
Todos los días, el pintor da clases a los niños en la calle Carabobo en Puerto Cabello (muy cerca de donde vive) y asegura que “cuando no estoy con ellos me hacen falta porque ellos me hacen feliz y sienten aquella pasión”. Ésta es solo una muestra de la bondad que impregna la vida de este hombre cuyas palabras van siempre acompañadas de una gran serenidad y humildad, pero a la vez llenas de intensidad y confianza en lo que ha logrado ser, a pesar de las adversidades por las que ha atravesado a lo largo de su vida.

Su necesidad de expresarse se pone de manifiesto en su obra y la precaridad por la que atravesó, lo condujo a buscar cualquier medio para plasmar su mundo cultural, ya sea retazos de tela, bolsas, cartón, entre otros materiales que encontraba a su alcance, lo que lo condujo a crear un estilo individual admirado y comprendido por grandes artistas a nivel nacional.
“Esto no es todo lo que Dios me va a dar, porque Dios me ha ofrecido mucho más”, reitera Faneite, orgulloso del trabajo conservado hasta ahora y presentado con gran sumisión a quienes valoran la hermosa labor de artistas que, como él, no se rinden y mantienen la esperanza de ser escuchados.
“…Yo nunca he pensado en dejar la pintura, ni en dejar la escultura, ni en dejar de ser evangélico tampoco. Las tres cosas me hacen falta y son mi forma de vida”, dice José Faneite.

texto de Daniela Martucci en : http://valencia.com.ve/2006/02/26/jos-faneite-artista-popular-y-profeta-de-sus-creencias/




CONTACTO : Calle Sucre de Puerto Cabello, preguntar
tlfs. 0412 4607978 / 0412 5383893
PUERTO CABELLO - EDO. CARABOBO

Texto e imágenes de la exposición del creador popular José Faneite en la Galería de Arte Universitaria Braulio Salazar - 2006, entrevista realizada por Juan Calzadilla  -2005 y semblanza escrita por Daniela Martucci

ELIZABETH CONDE - artista popular


"Desde que empecé a pintar soy una mujer feliz ..." 


Elizabeth Conde: "Pintar me pacifica y da tranquilidad"

Marisol Pradas


Elizabeth Conde llegó a la cita con ganas de hablar y, en forma muy detallada, fue contando los pasajes de su vida "que fue difícil" en cuanto a los muchos traslados que hizo desde los llanos colombianos hasta llegar a Morón, lugar que ya había amado, mucho antes de conocerlo, por su cercanía con el mar, poderosa fuente de vida.

Comenzó a pintar a los 41 años, es decir, tarde, aunque ya en su mente siempre tuvo los dibujos, los paisajes observados en una época de soledad interior, cuando no encontraba nada que hacer, todavía muy joven, metida en lugar donde no había siquiera televisor, observando nada más que la vasta naturaleza, ofreciendo sorpresas que no pasaban desapercibidas a sus ojos, los verdes, los ríos y los seres que van trazando su destino con la infalible intuición.

Ella pinta desde adentro como todos los cultores populares también llamados artistas ingenuos o naif. Ella vitaliza la calle Los Lanceros de Puerto Cabello porque la conoce como nadie. Estuvo allí por años, dibujando y vendiendo sus obras, "cuando ese lugar conservaba la magia que ahora perdió". Una vez la rodearon un grupo de marineros que acababan de desembarcar de un barco norteamericano. Se entusiasmaron tanto con sus pinturas que las vendió todas y por varios meses envió a Estados Unidos cuadros encargados por estos muchachos que querían conservar la luz de Puerto Cabello.

"Es que queremos llevarnos algo del calor de aquí porque allá hace mucho frío" le decían turistas noruegos, quienes también bastantes obras le compraron cuando ella estaba allí, en la calle, y no era tan famosa como ahora, cuando ha ganado casi todos los premios que dan en esta zona costera. "Los demás pintores me tienen hasta rabia y me piden que no participe en concursos porque creen que siempre voy a ganar", dijo con una mueca, más que de satisfacción, de tristeza aceptada.



¿Cómo fue ese comienzo?
Al principio me daba miedo agarrar los pinceles y me ponía a temblar cuando me miraba la gente mientras yo pintaba. Con el transcurrir de los días fui agarrando más confianza.

Siempre me había gustado la pintura pero mi vida ha sido muy difícil. Cuando era niña me encantaba hacer dibujos, de lo que me venía a la cabeza, porque he sido una persona como solitaria, me iba por los rincones de la naturaleza a observarla porque me gustaba mucho; cuanto más naturaleza más me gustaba estar sola porque así me ponía a dibujar.

Me encantaba hacer escenas como de teatro. Pintando hablaba como con los personajes que había construido en mi mente, de las cosas que había vivido y de lo quería hacer y no podía. Pintar me pacificaba, me daba tranquilidad. Me "transportaba" a otros sitios.

¿Pero era porque usted era inquieta?
Muy inquieta. Cuando joven, ya que yo no nací aquí, nací en Colombia, en el centro del país, en una ciudad muy bonita, en Girardot, pero mis padres buscando mejor vida, no los juzgué por eso, se mudaron para San Juan de Arama y allí me "enterraron". Yo tenía diez años, acababa de terminar mi primaria. Me encantaba estudiar y mi sueño era llegar a ser arquitecta. Recuerdo que lloraba día y noche. No hallaba cómo salir, pero mi sueño era irme de allí. El pueblo fue creciendo y me fui acostumbrando a él. Como no tenía nada qué hacer lo que hacía era pasear, con mis cuadernos, por los ríos y esos lugares tan bonitos, con mucha naturaleza.

Cuando ya crecí y me fui poniendo señorita, obediente a mis padres, fui haciéndome en la juventud y en otros pensamientos, y mi deseo era irme de allí, bien lejos. Me revelé a mis padres. Empecé a crecer al igual que el pueblito al que le llegó, digamos, la civilización, y empezaron a hacer carreteras. Me hice amiga de una muchacha que trabajaba en unas oficinas y ella me enseñó a escribir a máquina, a llevar cuentas en un libro y llevar el catastro de las tierras, las fincas y el ganado, que por allí había bastante. Así me empecé a defender y a llevar dinero a mi mamá y a mi familia. Pero mi deseo era irme. Comenzaron a llegar los muchachos, me enamoré de un estudiante de economía. A mi mamá no le gustaba que yo tuviera novio, me tomaban la hora de salida de mi trabajo. Un día llegué tarde porque nos quedamos un viernes a hablar con las amigas del trabajo y mi papá me estaba esperando detrás de la puerta con un "rejo" y me dio una paliza. Tenía 17 años. Fue la ultima paliza que me dieron. Yo dije dentro de mí: "hasta aquí".
Conocí a un muchacho y como mi deseo era irme, porque me tenían de paliza en paliza, él y yo nos fuimos de allí. Rodando. Fuimos a Bogotá, después nos devolvimos al llano y de allí a Arauca; después a Guasdualito y de allí me pasé para Barinas. Me vine caminando. No tenía papeles ni nada. Fue en Guasdualito donde empecé a tener mis hijos y por medio de ellos me tenían que dar papeles.

Tengo cinco hijos y trece nietos. He sido como una piedra rodante.

¿Cuándo se viene a Morón?
Pensando en mi mamá decidí casarme con el hombre con quien convivía desde hacía un tiempo. Ese fue el error más grande que cometí, porque me resultó un fraude. Después que me separé de mi esposo, que duramos viviendo juntos como once años, con el caminar del tiempo me conseguí con un hombre, Darin Cera, también pintor. Como no encontraba trabajo vinimos hacia Morón y como era costurera pusimos en plena avenida un lugar donde se ofrecía el servicio. Pusimos el aviso de noche porque nos daba pena. Me llegó tanto trabajo que yo no sabía qué hacer. Me acostaba a la una de la madrugada y me paraba a las cinco. El dibujaba muy bonito y pusimos sus cuadros en las paredes. Se animó y se comenzaron a vender los cuadros. El decidió irse a la calle Los Lanceros para aprender a pintar más. Ibamos allí los fines de semana, esa era nuestra distracción. En los años 90' él empezó a portarse mal conmigo. Lo empecé a ver diferente. Eso fue difícil y duro para mí, porque no quería aceptar esa ruptura. Ya tenía a mis hijas estudiando en el liceo.

Hubo un día que me subí por una colina de un terreno donde habíamos hecho una casita y en medio de los árboles empecé a hablar con Dios. Le pedí que me ayudara. Le pedí un trabajo donde yo ganara más para poder mantener bien a mis hijos. Lloré bastante y me desahogué. Siempre he tenido problemas pero guardo esperanza.

Todos los días de mi vida le doy gracias a Dios porque la pintura me sacó del hueco donde yo estaba. Fue un milagro de Dios. Estaba en un laberinto y ha sido el arte el que me dio otra visión de todo, me sacó todo lo que tenía dentro. Desde que empecé a pintar soy una mujer feliz. 
(Confabulario/Notitarde, 20/06/2009).



MORÓN - EDO. CARABOBO
CONTACTO : "Rincón del arte" Av. Yaracuy,
diagonal al restaurant "El Metro",
tlfs. 0242 3720047 / 0416 9489232

"TOCAR Y LUCHAR" - LAS ORQUESTAS INFANTILES Y JUVENILES DE VENEZUELA


DOCUMENTAL  "Tocar y Luchar"
Dedicada al Sistema de Orquestas Infantiles y Juveniles de Venezuela, este documental, es la historia de un proyecto en el que participan más de 240 mil niños y jóvenes venezolanos y otros de diferentes naciones latinoamericanas. La propuesta del maestro José Antonio Abreu se ha mantenido por 30 años y se ha expandido en tierras foráneas. El documental trata sobre la misión, los logros y trabajo de los niños participantes, cuenta con los testimonios de algunos de ellos, y con los comentarios y opiniones sobre el proyecto de músicos y directores como: Plácido Domando, Guisepe Sinopoli y Eduardo Marturet, entre otros.Protagonistas: Los niños y jovenes que pertenecen al Sistema Nacional de las Orquestas Juveniles e Infantiles de Venezuela. Director: Alberto Arvelo


"EL COLOR FABULADO" - arte popular de Venezuela


PINTURA POPULAR VENEZOLANA DE DIVERSOS AUTORES,
 DEDICADO AL GRAN INVESTIGADOR Y DIVULGADOR DE LA OBRA 
DE LOS  ARTISTAS POPULARES Y ARTESANOS DE VENEZUELA 
MARIANO DÍAZ

"EL BARRO Y LA MADERA" - arte popular de Venezuela


IMÁGENES DEL ARTE POPULAR DE VENEZUELA: 
TALLAS EN MADERA Y ARCILLA MODELADA.


"BOLÍVAR DE MIL COLORES" - arte popular de Venezuela




Imágenes del arte popular venezolano sobre la figura del Libertador Simón Bolívar , de mil colores salidos de las manos y el corazón de nuestros creadores